
Dejen de perder dinero por culpa de sus hornos de plástico antiguos.
Seamos honestos: la mayoría de las plantas industriales utilizan sistemas de calefacción que ya están pasados de su vida útil. Son viejos, ineficientes y consumen una gran cantidad de energía eléctrica.
Probablemente se hayan preguntado si es posible ahorrar algo de dinero, quizás un 20%, simplemente reemplazando los elementos de calentamiento antiguos por otros de tipo infrarrojo, sin tener que desmontar todo el sistema y empezar de nuevo.
La respuesta corta es sí, sí es posible.
Así es como funciona realmente:
Los elementos de calentamiento antiguos se desgastan con el tiempo. Siguen consumiendo la misma cantidad de energía, pero no generan tanto calor como deberían. Es ineficiente.
Cuando se reemplazan esos elementos por lámparas de onda corta o media, todo cambia. El calor llega al plástico de manera más efectiva y rápida.
He visto los mejores resultados cuando la gente pasa de usar tubos de cuarzo a lámparas llenas de halógeno o recubiertas con algún material especial. Piense en ese recubrimiento como un espejo: impulsa el calor hacia el producto, en lugar de dejar que se disipe en las paredes del horno. Los controladores no tienen que trabajar tanto, y todo el proceso resulta más eficiente.
Pero no es una solución mágica.
No basta con colocar una lámpara de alta potencia en un horno antiguo y esperar lo mejor. Si la lámpara es demasiado potente para el horno, quemará sus paredes. Además, hay que verificar la instalación eléctrica. Si los contactores no están diseñados para soportar la nueva carga eléctrica, habrá problemas. Y si se genera demasiado calor sin ajustar la velocidad del transportador, se crearán “puntos calientes”, lo que significa que el producto se derretirá o se quemará. Es necesario equilibrar todo esto.
¿Vale la pena el esfuerzo?
Lo bueno de esto es que se trata de una solución sencilla. No es necesario comprar un transportador nuevo ni rediseñar todo el sistema.
Si sus lámparas tienen solo cinco años, es posible que no note una gran diferencia. Pero si han estado funcionando durante una década, la diferencia en la factura de electricidad será notable.
Es una forma segura de lograr ventajas ambientales, sin gastar una fortuna.